Notar el suelo excesivamente frío en casa es un problema más habitual de lo que parece, especialmente durante los meses más fríos del invierno. Aunque la calefacción consiga mantener una temperatura agradable en las habitaciones, un pavimento frío puede reducir considerablemente la sensación de confort y hacer que la vivienda parezca más fría de lo que realmente está.
En muchos casos, este problema está relacionado con un aislamiento térmico del suelo insuficiente o inexistente. Identificar su origen es fundamental para encontrar una solución adecuada y mejorar tanto el confort como la eficiencia energética de la vivienda.
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¿Por qué el suelo de una vivienda puede estar tan frío?
La temperatura del pavimento depende de numerosos factores, desde el tipo de construcción hasta los materiales utilizados o las características de las estancias situadas debajo de la vivienda. Estas son algunas de las causas más frecuentes.
Falta de aislamiento térmico en el suelo
Una de las principales causas es disponer de un suelo o forjado con poco aislamiento térmico. Cuando no existe una barrera aislante adecuada, el calor generado dentro de la vivienda puede transmitirse hacia las zonas más frías situadas bajo ella. Esto provoca que la superficie del pavimento permanezca a una temperatura inferior a la del resto de la habitación.
Un buen aislamiento del suelo ayuda precisamente a limitar este intercambio térmico.
Viviendas situadas sobre garajes o sótanos
El problema es especialmente frecuente en pisos construidos encima de garajes, sótanos, locales sin climatizar u otros espacios fríos.
Durante el invierno, estas zonas pueden alcanzar temperaturas considerablemente inferiores a las de la vivienda. Si el forjado que separa ambos espacios no dispone de un aislamiento suficiente, parte del frío se transmite hacia el suelo de la casa.
En estos casos puede resultar especialmente interesante estudiar el aislamiento de la cara inferior del forjado.
El material del pavimento
No todos los materiales transmiten la misma sensación térmica.
Los pavimentos cerámicos, el gres, la piedra natural o el mármol suelen sentirse más fríos al contacto que materiales como la madera.
Esto no significa necesariamente que exista un problema de aislamiento. Sin embargo, cuando la sensación de frío es excesiva o se mantiene incluso con la calefacción funcionando, conviene comprobar si existen pérdidas térmicas a través del suelo.
Viviendas en una planta baja
Las viviendas situadas en plantas bajas también pueden experimentar una mayor sensación de suelo frío.
El contacto con espacios no climatizados, cámaras sanitarias o elementos constructivos próximos al terreno puede favorecer las pérdidas térmicas cuando el edificio no cuenta con un aislamiento adecuado. Por eso, estudiar el aislamiento térmico del suelo de una planta baja puede ser una medida importante dentro de una rehabilitación energética.
Puentes térmicos y deficiencias constructivas
Los puentes térmicos son puntos de la envolvente del edificio en los que existe una mayor facilidad para transmitir el calor entre el interior y el exterior.
Pueden aparecer en encuentros entre forjados, fachadas, pilares u otros elementos constructivos.
Si existen puentes térmicos próximos al pavimento, determinadas zonas del suelo pueden presentar temperaturas notablemente inferiores al resto de la estancia.
¿Qué problemas puede provocar un suelo mal aislado?
Un suelo frío no es solamente una cuestión de comodidad.
Cuando existe un aislamiento deficiente pueden aumentar las pérdidas térmicas de la vivienda, obligando a los sistemas de calefacción a trabajar durante más tiempo para mantener una temperatura agradable.
Entre sus principales consecuencias encontramos:
- Menor sensación de confort durante el invierno.
- Mayor dificultad para mantener una temperatura estable.
- Incremento del consumo de calefacción.
- Diferencias importantes de temperatura entre suelo y ambiente.
- Posibles problemas relacionados con condensaciones en determinados puntos de la vivienda.
Por este motivo, mejorar el aislamiento del suelo puede formar parte de una estrategia global para aumentar la eficiencia energética del inmueble.
¿Cómo mejorar el aislamiento de un suelo frío?
No existe una única solución válida para todas las viviendas. La técnica adecuada dependerá de cómo esté construido el inmueble, del espacio disponible y del origen de las pérdidas térmicas.
Aislar el forjado desde la parte inferior
Cuando la vivienda está situada encima de un garaje, sótano o local accesible, una de las opciones que puede estudiarse es actuar sobre la cara inferior del forjado.
De esta forma se puede mejorar el aislamiento sin necesidad de levantar necesariamente el pavimento interior de la vivienda.
Dependiendo de las características de la construcción pueden utilizarse diferentes sistemas y materiales aislantes.
Mejorar el aislamiento durante una reforma
Si se va a sustituir el pavimento, puede ser un buen momento para estudiar la incorporación de aislamiento térmico. La reforma permite acceder a las diferentes capas que forman el suelo y valorar soluciones que ayuden a reducir la transmisión térmica.
Entre los materiales que pueden utilizarse se encuentra la espuma de poliuretano proyectado, especialmente valorada por su capacidad para adaptarse a distintas superficies y formar una capa continua de aislamiento. Puede aplicarse en determinados forjados y elementos constructivos, siempre que las características de la obra permitan su utilización.
Otra alternativa es la lana mineral, un material que puede contribuir tanto al aislamiento térmico como al acústico. Su instalación dependerá del sistema constructivo, del espacio disponible y de las necesidades específicas de la vivienda.
La elección del material más adecuado debe realizarse teniendo en cuenta el soporte existente, el espesor disponible y las características del inmueble. Por ello, es recomendable que un profesional valore previamente la solución de aislamiento del suelo más apropiada para cada caso.
¿Se puede aislar un suelo sin levantarlo?
En determinadas viviendas, sí.
Cuando existe acceso al forjado desde un garaje, sótano, cámara o espacio inferior, puede ser posible realizar la intervención desde abajo.
Esta alternativa resulta especialmente interesante cuando se quiere mejorar el aislamiento térmico sin realizar una reforma importante dentro de la vivienda.
Sin embargo, cada inmueble presenta características diferentes. Antes de decidir qué solución aplicar es recomendable estudiar la composición del forjado, detectar el origen de las pérdidas térmicas y valorar técnicamente las diferentes posibilidades.
Mejora el aislamiento del suelo de tu vivienda con una solución adecuada
Si el suelo de tu casa está siempre frío, aumentar la calefacción no siempre es la mejor solución. El origen del problema puede encontrarse en un aislamiento insuficiente que facilita la transmisión térmica entre la vivienda y los espacios situados debajo.
En ATEI estudiamos las características de cada inmueble para determinar qué solución de aislamiento puede resultar más adecuada.
Contar con un aislamiento del suelo correctamente ejecutado puede mejorar el confort interior, reducir las pérdidas de temperatura y contribuir a conseguir una vivienda más eficiente durante todo el año. Si quieres mejorar el aislamiento térmico de tu vivienda, contacta con nuestro equipo y estudiaremos tu caso para ofrecerte la solución más adecuada.
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